CUIDA TU ESPALDA CON EL YOGA

¿Conoces el Yoga como herramienta de salud?

El Yoga a demás de cuidar nuestra mente y hacernos más fuertes internamente, cuida también muy bien de nuestro cuerpo en general y sobre todo cuida de nuestra espalda. Es el eje central sobre el que estructuramos nuestra práctica, manteniendo siempre la atención para que todos los movimientos vayan en armonía con ella, cuidándola y protegiéndola frente a cualquier daño.

Si no tienes problemas de espalda y no te duele habitualmente, la práctica de Yoga hará que se vuelva más fuerte y flexible, para que esté en plena forma y acompañe todos tus movimientos del día a día con soltura. Si por el contrario sufres dolor, ya sea puntualmente o no, el Yoga contribuirá a liberar tensiones musculares, a liberar posibles pinzamientos y a que la vayas sintiendo más suelta y cómoda.

En el caso de que tengas algún problema en la columna vertebral, deberás avisar siempre al profesor/a para que lo tenga en cuenta y así adaptar tu práctica de forma que no te perjudique. Aunque siempre, y según la dolencia que tengas, deberás acudir a profesional médico o fisioterapeuta, para que te haga un diagnóstico y así trabajar en colaboración con el tratamiento prescrito.

muchas veces nuestros dolores de espalda, son musculares por tensión acumulada, malas posturas, esfuerzos mantenidos o también por causas emocionales. 

En estos casos, las asanas son de gran ayuda ya que liberarán tu espalda de tensiones, corregirán vicios posturales y te llevarán a estados de profunda relajación y paz interior que restablecerá un equilibrio en tu vida emocional y tu ritmo vital.

ASANAS O POSTURAS YOGUICAS

ASANA es toda posición o postura mantenida con unas características determinadas:

✓ INMOVILIDAD: con firmeza pero sin rigidez.

✓ DURACIÓN: con todo el tiempo que se pueda dentro de las posibilidades de cada uno.

✓ COMODIDAD: sin esfuerzo, con soltura, alejando todo tipo de competición con los demás y con nosotros mismos, teniendo presente ir mejorando la técnica.

✓ PRACTICAR CON ALEGRÍA: incluso experimentando cierto placer en la práctica.

Consejos para tu práctica de Yoga

Cuando empezamos a practicar Yoga, nos surgen muchas dudas. Las primeras clases suelen dejarnos una sensación de profunda relajación o bien todo lo contrario, sentirnos raros, incluso ridículos, según cómo estemos y los bloqueos que llevemos con nosotros. 

Pautas para principiantes

Ana Goicoechea nos recomienda seguir las siguientes pautas. Ana lleva más de 20 años practicando, formándose e impartiendo  esta disciplina. Y actualmente puedes encontrarla en nuestros espacios donde comparte sus conocimientos y experiencia.

No forzar: buscar el propio límite y nunca sobrepasarlo, trabajando con él poco a poco.

Respirar siempre por la nariz, salvo que se indique otra cosa.

Los ojos cerrados y en silencio, para favorecer la atención.

Las asanas, pueden perturbar la digestión, por ello para practicarlas es preferible estar en ayunas o esperar de 2 a 4 horas después de comer dependiendo de la calidad y cantidad de comida. Se puede comer inmediatamente después de su práctica.

Evitar ropas ajustadas que ejerzan presiones sobre el cuerpo y entorpezcan la circulación.

Tomate tu tiempo, practica sin prisas ni precipitación y durante las asanas es importante no dejar de respirar.

Generalmente acostumbramos a ducharnos y bañarnos tras una sesión de ejercicio físico, en cambio tras una sesión de asanas es preferible hacerlo antes.

Hemos de tender a dejarnos hacer por las asanas ya que obran por sí mismas y son así más eficaces.

Busca tiempo para que su práctica se convierta en algo regular. Conviene practicar siempre a la misma hora para condicionar de esta forma positivamente al organismo.

Deben ejecutarse respetando siempre las enseñanzas originales de los yoguis, que han sido sometidas cuidadosamente a siglos de experimentación personal.