CONTROL DEL ESTRÉS CON EL YOGA

La pandemia del siglo XXI , el estrés. Agotamiento, insomnio, falta de apetito, irritabilidad, ansiedad, problemas de concentración y memoria,  bajo estado de ánimo, apatía. Estos son algunos de los síntomas más frecuentes del estrés. Si has llegado hasta aquí es porque no sabes cómo dominar el estrés y eres consciente que necesitas ayuda para no perder el control.

piedras en equilibrio

Es estrés rompe la armonía y el equilibrio.

Unas veces pueden ser temas laborales, según el INE, 59% de los trabajadores y trabajadoras sufre algún tipo de estrés en su vida laboral y es el causante del 30% de las bajas laborales, y otras muchas temas familiares. En estos últimos por ejemplo, en temas de salud los cuidadores no suelen tener mucho tiempo o energía para darse un pequeño respiro, así que una breve práctica diaria de meditación, relajación y yoga, que es algo fácil de aprender, puede ayudarte a sentirte mejor y tomar distancia.

Solo necesitas dedicarte un poquito de tu tiempo.

Desde Espacios MediaLuna somos conscientes del ritmo frenético de vida que la sociedad actual nos exige y queremos cambiarlo. Uno de nuestros objetivos es promover el bien-estar y ayudar a sentirte capaz de llevar todas las tareas que te toque llevar sin morir en el intento.

Para ello contamos con Ana Goicoechea, una excelente profesional con muchos años de formación y enseñanza en estas técnicas.

Hombre desconecta del estrés

Una de las mejores formas de desconectar sin tener que salir de tu ciudad, es a través del yoga.

¿QUE PUEDE HACER LA PRÁCTICA DEL YOGA EN ESTA SITUACIÓN? ¿QUE APRENDERÁS?

En una charla que mantuvimos con Ana, nos dijo; El Yoga que yo enseño no es acrobático ni de quien consigue hacer la postura más complicada. Sino todo lo contrario. Es simple y sencillo, que no está reñido con fortalecer el cuerpo. Mi objetivo es que se salga de clase siempre mejor de como se ha entrado. En un estado de calma y serenidad, y que poco a poco ese estado lo lleves en tu día a día.

Aprenderás algo tan básico como respirar bien.  Esto que parece tan tonto te proporcionará mucha serenidad. A veces notas los cambios desde el primer día pero también es habitual que se precise tiempo, paciencia y perseverancia.

Pero así como el “estrés malo” no llega de repente, piensa que también requiere su tiempo la recuperación de la estabilidad y el equilibrio.

Aprenderás a ser consciente de tu cuerpo, a escucharlo, a respetarlo, a no castigarlo. Realmente sólo tenemos un cuerpo, y generalmente lo tratamos fatal.

Aprenderás a cuidar tu cuerpo, la espalda, piernas, brazos, cuello, incluso a masajear los órganos internos, a saber que movimientos les pueden beneficiar o dañar.

Ana Goicoechea

NO LO DUDES Y PIENSA UN POQUITO EN TI. TU CUERPO Y TU MENTE TE LO AGRADECERÁN.

¿QUÉ ES EL ESTRÉS Y CÓMO AFECTA A NUESTRO CUERPO?

El estrés es la reacción de tu cuerpo a un desafío o demanda. En pequeños episodios  puede ser positivo, como cuando te ayuda a evitar el peligro o cumplir con una fecha límite. Pero cuando  dura mucho tiempo, puede dañar tu salud. Existen dos tipos .

  • Estrés agudo. Este es estrés a corto plazo que desaparece rápidamente. Puedes sentirlo cuando vas en coche, peleas con tu pareja o esperas en la cola del supermercado. También ocurre cuando haces algo nuevo o emocionante. Todas las personas sentimos estrés agudo en algún momento de nuestra vida.

  • Estrés crónico. Este es el estrés que dura por un período de tiempo prolongado. Puedes sufrirlo si tiene problemas de dinero, un matrimonio infeliz o problemas en el trabajo. Cualquier tipo de estrés que continúa por semanas o meses es crónico. Puedes acostumbrarte tanto a esa situación que no te das cuenta y esto si que puede resultar ser un problema para tu salud.

Nuestro cuerpo reacciona ante el estrés liberando hormonas. Estas hormonas hacen que nuestro cerebro esté más alerta, los músculos se tensionan y aumenta el ritmo cardíaco . A corto plazo, estas reacciones son buenas porque pueden ayudarnos a manejar la situación que causa el estrés.  Es la manera que el cuerpo tiene de  protege a sí mismo.

Cuando tenemos estrés crónico, el cuerpo se mantiene alerta incluso cuando no hay peligro. Con el tiempo, esto supone un riesgo para nuestra salud.

Signos que lo delatan.

Diarrea o estreñimiento

Mala memoria

Dolores y achaques frecuentes

Dolores de cabeza

Falta de energía o concentración

Problemas sexuales

Cuello o mandíbula rígidos

Cansancio

Problemas para dormir o dormir demasiado

Malestar de estómago

Uso de alcohol o drogas para relajarse

Pérdida o aumento de peso